EVA PERON

7 de Mayo de 1919 - 26 de Julio de 1952

 

En estas fechas fechas nunca han faltado los grandes oradores. Algunos para exaltarla. Otros para vociferar su rencor. No recordaremos a Eva Perón con grandes y floridas frases alusivas a su figura. Simplemente tomamos aquí sus propias palabras -su propio pensamiento- para vertirlas como un testimonio que ya es patrimonio de las generaciones futuras. Es el único homenaje que nos sentimos con derecho a rendir a una Mujer que está más allá de toda alabanza por el sencillo hecho de ser inmortal.

 

"He hallado en mi corazón, un sentimiento fundamental que domina desde allí, en forma total, mi espíritu y mi vida: ese sentimiento es mi indignación frente a la injusticia".

"Me repugnaba asimismo otra cosa: que la fórmula para la solución de la injusticia social fuese un sistema igual y común para todos los países y para todos los pueblos y yo no podía concebir que para destruir un mal tan grande fuese necesario atacar y aniquilar algo tan natural y tan grande tambien como es la Patria".

"Ahora sé que los hombres se clasifican en dos grupos: uno, grande, infinitamente numeroso, es el de los que se afanan por las cosas vulgares y comunes y que no se mueve sino por caminos conocidos que otros ya han recorrido. El otro grupo, pequeño, muy pequeño, es el de los hombres que conceden un valor extraordinario a todo aquello que es necesario hacer. Estos no se conforman sino con la gloria".

"... el que se cree hijo de la suerte no se siente obligado a nada, puesto que el azar no tiene personalidad ni puede tener exigencias de ninguna clase; pero el que se sabe hijo de un Destino o de la Providencia o de una fuerza desconocida pero de un origen superior a su vida y a su naturaleza, tiene que sentirse responsable de la misión que le ha sido encomendada".

"De la misma manera que una mujer alcanza su eternidad y su gloria y se salva de la soledad y de la muerte dandose por amor a un hombre, yo pienso que tal vez ningún movmimento feminista alcanzará en el mundo gloria y eternidad si no se entrega a la causa de un hombre. Lo importante es que la causa y el hombre sean dignos de recibir esa entrega total!".

"Mientras no se da la propia vida, cualquier cosa que uno de es justicia. Cuando se empieza a dar la propia vida entonces recién se está haciendo una obra de amor".

"Un oligarca diria que los pobres tambien saben mentir. No niego que sepan pero estoy segura que mienten mucho menos que los ricos!".

"Cuando cada uno tenga lo que en justicia le corresponde entonces la ayuda social no será necesaria. Mi mayor aspiración es que algún día nadie me necesite..."

"Porsupuesto que sólo invito a los incrédulos que tengan buena voluntad... a los incrédulos que quieran creer... porque yo sé que a los otros es inútil mostrarles nada; pertenencen a una raza muy antigua de la humanidad; a la de los que viendo, no creyeron en nada superior a la mediocridad".