YO TENIA UN CAMARADA

RUDOLF HESS

 

"Vivir se debe la vida de tal suerte que viva quede en la muerte". Y Rudolf Hess cumplió este mandamiento. La muerte no es para él algo aterrador: es simplemente otro acto de servicio.

El mejor homenaje que podemos brindarle es continuar la lucha sin cuartel contra los enemigos de Occidente, al que él tanto amaba. Que Dios le de a Rudolf Hess el descanso eterno y a nosotros nos lo niegue hasta conseguir el cumplimiento de los ideales que compartimos.

 

Yo tenía un camarada

 

 

entre todos el mejor.

 

 

Siempre juntos caminabamos

 

 

siempre suntos avanzabamos

 

 

al redoble del tambor.

 

 

.

 

 

Cerca suena una descarga

 

 

va por tí o va por mí,

 

 

a mis pies cayo herido

 

 

el amigo más querido

 

 

y en su faz la muerte vi.

 

 

 d

 

 

Yo le quise dar la mano

 

 

mientras el fusil cargue

 

 

yo le quise dar la vida,

 

 

mientras tanto me decía

 

 

por LA PATRIA moriré.